Asimismo, recibo muchas visitas desde otros países americanos (incluyendo Estados Unidos) con el mismo objeto de búsqueda, el caudillo Lempira.
En atención a estos amigos y hermanos del otro lado del Atlántico, repito la entrada que dediqué a Lempira en el mes de julio de 2006.
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Que el cine o la literatura muchas veces imponen su realidad a la realidad misma es toda una verdad. ¡Cuántos cánones de belleza, cuántos modelos de comportamiento, cuántos modos de vida, cuántas formas de ver la existencia no nos habrán sido introducidas subliminalmente a través de películas o novelas, o de novelas llevadas a películas!
Uno de los casos más curiosos que conozco afecta nada menos que a uno de los primeros héroes nacionales de Honduras, el cacique Lempira, que se enfrentó a los conquistadores españoles. Se considera tan importante que se dio su nombre nada menos que al de la unidad monetaria nacional de Honduras, y a él se le suele dedicar el billete que porta el valor facial de 1 lempira.
Resulta que en el anverso de dicho billete, de la serie de 1965, se representa al tal Lempira con una pluma en la cabeza.

Sin embargo, en ediciones posteriores, como esta de 1996, el jefe indio ya no lleva la pluma es cuestión. ¿La explicación? Muy sencilla y, desde luego, apabullante.

Los propios hondureños, influidos en los años sesenta por las entonces popularísimas (en todo el mundo) películas de Oeste, habían representado a su héroe con la pluma pensando que todos los indios americanos las llevaban. Más tarde los estudiosos descubrieron que en Centroamérica la cosa no era así, hubo sus debates y discusiones y, finalmente, se suprimió la dichosa pluma de la cabeza de Lempira.
Esta historia me la contó un amigo hondureño (saludos, Gilberto) que cayó por casualidad en una página web que tengo desde hace muchísimos años y donde analizo pormenorizadamente la composición y la explicación histórico-cultural de los billetes del mundo. Los interesados pueden visitarla (aunque no está completa y me llevará aún mucho tiempo completarla). La historia y todos sus pormenores se encuentran allí escritos.
Ver para creer.

3 comentarios:
Está claro que soy hombres de letras. Debéis dudar incluso de los errores de los demás. Me explico.
Es cierto que no todos los indios americanos llevaban plumas en la cabeza a modo de tocado. Cierto es que los indios hondureños nunca pensaron en tener plumas, que por entonces ellos eran muy machos y la pluma, propia de los maricones (hoy gays). Pero, ¿quién os dice a vosotros que el tal Lempira este, no se puso un día a "hacer el indio" y se colocó una plumita en la cabeza para hacer una gracia?
Otro ejemplo. Imaginad que pasaría si dentro de “cienes y cienes” de años alguien hace un billete que represente al Papa Benedicto XVI tocado con un hermoso tricornio. Está claro que normalmente los papas no llevan tricornio, y el billete también representaría “uno” (papa en este caso) haciendo el indio. Son cosas que pasan, y no tienen que salir en la películas.
Yo había escuchado un comentario al respecto, pero ver el billete, la prueba empírica del error. Quién dirigía la Casa de Moneda de Honduras! (o cualquiera que sea el organismo encargado de la fabricación de billetes). Uff!
He estado un poco alejada de los horizontes bloggianos, viviendo una suerte de 'angustia existencial' o 'renacer' (para los más optimistas)... pero creo que ya estoy de vuelta.
Saludos desde Chile! (a propósito, Bachelet lo está haciendo muy MAL).
Hola soy Gilberto Izcoa Medina el amigo Hondureño de Alberto que le comentó sobre este asunto, como dato adicional puede decirles que en las primeras emisiones del billete de 1 Lempira el indio tenía 3 plumas, luego pasó a tener 1 y al final quedó desplumado. La palabra "desplumado" en Honduras es sinónimo de empobrecido o de menor valor adquisitivo.
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