18 agosto 2006

En homenaje a Federico García Lorca (Tema: 70 años después de que lo asesinaran)

Hoy se cumplen 70 años del asesinato del inmenso poeta, dramaturgo e intelectual Federico García Lorca, a manos de un grupo de falangistas y presos voluntarios, en el Barranco de Víznar (alrededores de Granada).

Creo que yo descubrí la poesía a través de la obra de Federico, con su carga de posibilidades no sólo líricas o estéticas, sino de potencia para transformar la realidad.

En la época más atribulada y fecunda de mi vida, cuando estudiaba en la universidad, nos vino a visitar al Colegio Mayor nada menos que el poeta Luisa Rosales (Premio Nacional de Literatura), en compañía de otro Premio Nacional de Literatura amigo suyo, Félix Grande, y su mujer Paca Aguirre, también magnífica poeta. Sería sobre 1978. A los residentes del colegio nos ofrecieron varios recitales y pudimos charlar con ellos cuanto quisimos. De hecho, cogí la costumbre de almorzar en el comedor junto a Luis Rosales. Este poeta, ya mayor y con su voz un poco asmática y cansada, a requerimiento mío pues yo ya algo había oído al respecto, me volvió a contar lo que tantas veces ya había repetido en todos los medios de comunicación: cómo Federico se escondió en la casa de Granada de los Rosales (pues era muy amigo de su hermano) y ser esta la casa de una familia respetada de falangistas. Y cómo de nada le sirvió porque las muchas envidias y rencores que provocaba el poeta hizo que sus asesinos aprovecharan para detenerle la ausencia de su principal valedor. Más tarde, la familia Rosales, a pesar de su influencia, se vio impotente para salvarle la vida.

Federico García Lorca es, posiblemente, mi poeta de cabecera, y en homenaje a este triste recuerdo que hoy conmemoramos, aquí dejo uno de sus poemas.

CASIDA DE LA MUJER TENDIDA
Verte desnuda es recordar la tierra.
La tierra lisa, limpia de caballos.
La tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porvenir: confín de plata.
Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.
La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espada fulgurante,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.
Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno,
bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.

3 comentarios:

Picalcan dijo...

Lo que has hecho con este homenaje es la verdadera y sincera recuperación de la memoria histórica. Sirva para homenajear a cuantos (de uno y otro bando) fueron víctimas de la intoleracia o sufrieron la privación de su libertades (de toda clase) por defender sus ideas. Repito que no distingo bandos, muchos de ellos no pertenecían a ninguno, solo les cogió en el lado equivocado.
Setenta años después debemos seguir pediendo tolerancia a quienes todavía se creen en poseción de la verdad absoluta.
Por cierto, Federíco sigue vivo aunque hace 70 años que lo asesinaran.

Anónimo dijo...

Prueba

Anónimo dijo...

... Y mariposa ahogada en el tintero...