31 octubre 2006

Confusión entre género y sexo

El otro día leí en el periódico que, según un informe científico, entre las causas de la predisposición a la obesidad se encontraban razones "de género", y más tarde se daba a entender que este problema afectaba en mayor medida al género femenino. Me imagino el susto que se llevarían objetos de género femenino como mesas, sillas, puertas, casas, y hasta las finas hojas de las delgadas espadas al leer esto, si es que leer pudieran.

Y es que se trata, en el caso de dicho artículo, de llevar al absurdo la identificación de género con la de sexo, cuando el género no deja de ser una simple marca gramatical de las palabras que son susceptibles de llevarla y el sexo es una marca diferenciadora entre las especies vivas.

El fenómeno ya viene coleando desde hace unos años, desde que se copiaron del inglés expresiones en las que, posiblemente por razones de tabú lingüístico, aparecía el término "gender" en vez de "sex" o "sexual", lo que no les parecía a los británicos políticamente correcto. La Real Academia Española de la Lengua es clarísima en este asunto, y propone expresiones como "violencia de sexo", o en todo caso "doméstica" si se esta da en el ámbito familiar, en vez de "violencia de género".

Pero, por el momento, la batalla está perdida, y se está dando lugar a una situación que en lingüística se conoce como "ultracorrección", o sea (como en el artículo de la obesidad), se deforma "una palabra o una construcción por el natural deseo de hablar bien, por creer equivocadamente que son incorrectas". Otros lo han explicado antes y mejor, pero hay que repetirlo.

GENERO GORDO ( Diario Córdoba - 31/10/2006 )

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, efectivamente, cada vez se habla peor (lo de escribir casi no existe, aunque algunos crean que lo hacen muy bien). El asunto da para todo un tratado. Largo, muy largo y con ejemplos. Sí, cada vez se es más imbécil. Y más gracioso.
(Todo lo antes escrito se expresará en género femenino cuando convenga, cuando convenga y no cuando les salga de las narices a los que se creen que saben).
No se intranquilicen, volveré a escribirles.

Mario dijo...

Es una discusión muy interesante, y creo que por el momento se ha resuelto refiriendo, de manera convencional, el sexo a la dimensión biológica de la identidad y el género a la cultural que asocia ciertos rasgos o comportamientos a uno u otro sexo de manera tradicional, y que por supuesto debe ser cuestionada para incluir a todas aquellas personas que pueden considerarse disidentes de la identidad genérica que la tradición y la cultura han construido para encasillarles... En cuanto a la corrección política, debo decirte que recientemente en la oficina tuvimos una discusión sobre cómo deben redactarse las comunicaciones oficiales de acuerdo con una perspectiva de género incluyente... Siempre se dirigen los oficios a los "directores" y no a los "niveles directivos", pues se supone que es infrecuente que una chica ocupe esta posición laboral... Yo pensaba que esto era una minucia sin importancia, hasta que una chica feminista a la que respeto mucho me cuestionó que, si efectivamente era una insignificancia de lenguaje, por qué nos costaba tanto trabajo cambiarla... Habrá que valorar que tanto tenga razón o no, y hasta dónde el lenguaje de la corrección política oculta una cierta condescendencia hacia las mujeres y otros grupos tradicionalmente colocados en situacíón de vulnerabilidad... Bueno, pues mucha perorata la mía, para decirte que me gusta tu forma de ver las cosas... Saludos

Anónimo dijo...

Yo no se si yo hablo bien o mal loque se es que a mi niña no la entiendo cuando le dice cosas a sus amigas po el telefono.

Revertiano dijo...

Diógenes, utilicé esa expresión porque actualmente (y mientras no se cambie) es la legal por ley, valga la redun.

Anónimo dijo...

Cuando mi criatura habla yo si entiendo, pero cuando escribe por el movil a un ligue que tiene nuevo no me entero de nada y me dice que no te preocupes papa, que este es el lenguaje moderno de ahora. Para mi que lo que esta es un poco encoñ...(y lo que sigue) y de ahi las rarezas. ¿Lo del lenguaje moderno es verdad? ¿eso puede ser?

Anónimo dijo...

Se tiende a hacer sinónimos cuando no existen. Esa es la lección más importante que aprendí en gramática, cada palabra es única e inigualable, y entre menos puros somos en la utilización del lenguaje, más errores cometemos, como este, ya que homogeneizar todo resulta fácil, pero se presta a confusiones. Hay un problemilla también con la palabra 'sexo', como si hubiera riesgo de terremoto al pronunciarla... más purismo y menos morbo.

Saludos! =o)

Revertiano dijo...

Ya van un par de comentarios relativos al lenguaje del teléfono, se ve que voy a tener que escribir algo al respective. De todas maneras, no os preocupéis, los niños de hoy son muy raros, y, de todas, maneras, en pocas décadas todos acabaremos hablando chino o marciano, ¿qué más dan una k más o menos en los SMS?

Revertiano dijo...

Tienes razón, Api, se produce un terremoto con esto del sexo, y hay mucho morbo.
Yo no sé si en Chile estáis padeciendo el auténtico y feroz ataque de lo "políticamente correcto en el lenguaje" como sucede en España, donde un puñado de políticos incultos desconocen que el género gramatical masculino es "no marcado" y, por ello, apto para determinar o calificar a sustantivos de ambos géneros (al contrario de lo que ellos piensan, achacándolo a un uso sexista de la lengua, cuando el sexismo, que es cierto que existe, está en otro lado), mientras que el femenino es un género "marcado" y por ello empleable únicamente en la determinación de palabras de ese mismo género. En fin, a mí me quedó clarísimo en la Facultad de Córdoba (en lo relativo a mis estudios de español) y Sevilla (en cuanto al francés).
Pero claro, pocos políticos han pasado por la universidad y hasta se inventan títulos de grado superior.

Anónimo dijo...

¡Qué bien que haya tantas opiniones o, al menos, intervenciones y comentarios! Pero hay una cosa que excita particularmente mis nervios y me produce una gran incomodidad, a saber y saber qué: el que no me dejen leer bien a la primera, que es lo mismo que decir que, por lo visto, hay demasiados que desconocen el uso de la tilde en general. Así que me obligan a cambiar casi continuamente el sentido de las palabras que estoy leyendo. Y eso no me gusta. ¿Me gusta eso? No, no me gusta.
Por ejemplo, Rip: ¿por qué no pone usted los acentitos? Son esos pequeños trazos que tildan a ciertas vocales. Y, créame, ayudan bastante al lector a no perder tiempo. Hágame caso, si no cuesta tanto.
O Diógenes el Can: en poco más de una línea faltan 6 tildes.
Y a todo ello no sumamos, por el momento, otras cuestiones: ande, vaya usted a decirles a los que le dan a la tecla en cualquier medio que construyan una oración medianamente decente. Y verá lo que ocurre.
Besitos. Ya les escribiré.

Anónimo dijo...

Lo de los acentos que tildan es relativo, porque yo le doy lo que escribo a mi criatura para que le eche un vistazo por si hay algo que corregir, y me dice que no voy mal, que se entiende y que se comprende lo que vengo queriendo decir. ¿Es o no es?
¿Faltan o sobran ahora acentos? Porque ya me estoy liando con la cosa.
Y tampoco acabo de entender lo que tienen que ver los acentos con lo de los asuntos de los sexos esos, que parece que cada uno habla de de otra cosa distinta y no se puede, hombre. O mujer, que yo bastante tengo ya con aclararme y con los acentos de las tildes, como para encima meterme en berenjenales.

Anónimo dijo...

Ripp, deje usted ya quietecitas las letras "p" (o, si quiere, las p... letras). Que le veo venir. Que si le dejamos suelto, sospecho que la próxima podría ser la "e". ¿Me equivoco?
Y ahora que he puesto comillas (desde aquí no me es posible utilizar las cursivas), no saben ustedes cómo me divierte el criterio tan particular que posee, y aplica, Diógenes el Can a la hora de usar las comillas en sus varias manifestaciones escritas.
Más adelante, quizá elabore una breve antología de los usos y costumbres de ciertos asiduos a la pluma a la hora de manifestarse.
Adiós.

Éboli dijo...

¿Por qué no le preguntáis al erudito que tenéis en Peñarroya, ese tal Daniel Calero, que escribió aquél "apasionante" artículo en la revista de feria sobre el tema femenino y masculino? Ese si que sabe de la cuestión. Ahhhhhh ... con gente así que bien se funciona, y más cuando la institución lo apoya. Por cierto, todavía no sé si se le contestó, tal y como se dijo por parte de la Sra. alcaldesa al escrito en el libro de feria del mes de octubre.

Revertiano dijo...

Hola chica mala, sí que se le contestó, pero de aquella manera... con un comentario demasiado "institucional" después de que el IAM le tirara de las orejitas a la alcaldesa.
Pero, después de atacar al señor ese (un poquito), el resto de la contestación lo dedicó doña Luisa a criticar a quienes pusimos en evidencia el hecho (nosotros y todas vosotras) "porque dábamos mala imagen al pueblo".
El colmo de la estupidez o de la maldad, o más bien de la demagogia, porque quien daña la imagen del pueblo es un Ayuntamiento que publica esas cosa ¿no?, y no quien lo denuncia.

Revertiano dijo...

Si en algo sirve mi mediación en tema tan "atildado" como dice Diógenes, diré que en esta casa siempre excuso "el torpe aliño indumentario" de las palabras, sobre el cual nunca he dicho nada, excepto cuando quien lo ha manifestado lo ha hecho con mala fe y de forma anónima (como al principio).
Excusados estemos todos de nuestras faltas, y a quien Dios se la dé San Pedro se la bendiga.

Anónimo dijo...

Bueno, por partes, Sr. Diógenes, y empezando por el final de lo que dice:
1º.- No constituye mi escrito -ni mi intención- un ataque: es una precisión.
2º.- Creo que nadie debiera manifestar fobia por el correcto uso de su idioma; ni siquiera por algo físicamente tan insignificante, pero que posee tanta importancia, como la tilde (su ausencia cambia el significado de muchas palabras). Y más si dicha fobia no viene avalada con el ejemplo: usted pone tildes a las palabras "fobia" y "necio", que no las llevan, lo que supone una contradicción con su declaración de fobias.
Por cierto, al final de su escrito sobran dos comas.
3º.- El que yo sea atildado, aparte del muy ingenioso juego de palabras, que celebro, no es -y en eso sí está usted en lo cierto- más que una adivinación, una presunción, por su parte.
4º.- En ningún momento he anunciado que tuviera el propósito de realizar un estudio sobre el Can en particular, ya que carezco de la categoría para ello. Escribí textualmente: “quizá elabore una breve antología de los usos y costumbres de ciertos asiduos a la pluma a la hora de manifestarse”. Además del "quizá", la intención no excluye a otros. Por favor, repáselo. Hay que entender lo que se lee. Y no ser tan suspicaz.
5º.- No, no soy docto. Sólo es que he leído algo, y algo he retenido.
6º.- A usted y al señor Revertiano les será difícil encontrar a alguien más imperfecto que yo. Excusado espero quedar yo también de mis muchos defectos y faltas.
7º.- Gracias igualmente sinceras por su cariño. Es mutuo.

Lo bueno que tiene este blog es que, además de descubrirnos mucho mundo desconocido, mucho aspecto oculto, mucho asunto desapercibido, entretiene, divierte. Como así espero que le ocurra a usted con lo que me atrevo a escribir. Y tan amigos.