20 marzo 2007

Inmaculada Echevarría

No hace mucho recibí por correo electrónico una viñeta del genial Quino en la que se veía a una anciana ingresada, posiblemente en un hospital o en una residencia de ancianos, en estado terminal a la vista de su aspecto. Al lado de la cama una mano artificial sujeta por un trípode estrechaba las manos de la anciana, inteligente artilugio que un día será de obligado uso en situaciones análogas de soledad y abandono.

No creo que sean necesarias más palabras ni menos elementos que los descritos para ilustrar el tremendo fracaso de una sociedad que ha alcanzado niveles extraordinarios de eficiencia médica y tecnológica pero que se va despojando a pasos agigantados de los más básicos sentimientos humanitarios para con los que tenemos precisamente justo al lado.

Otra viñeta parecida, recibida días después, mostraba un par de gruesos guantes vacíos acunando a un niño recién nacido. Más de lo mismo.

Estas mudas denuncias que incluso pudieran mover en un primer momento a la sonrisa me han hecho reflexionar mucho sobre el caso de Inmaculada Echevarría y su eutanasia activa, pasiva o perifrástica (a gusto de la visión política de quien hable). Y he pensado en ello porque en una tertulia radiofónica alguien dijo saber de primera mano que más que su propia e irreversible situación médica, lo que le hacía a Inmaculada desear la muerte era la soledad y el recuerdo de un hijo entregado en adopción en su juventud, es decir, una fuerte y obsesiva depresión debida a otras causas.

Inmaculada Echevarría ya no sufre y pronto será olvidada. Y queda claro que quien nunca sufrió por ella ha sido esta sociedad indiferente.


"Inma y Quino", por Alberto Díaz ( Diario Córdoba - 20/03/2007 )

Una semana más, esta columna se alza con uno de los primeros puestos del ránking de artículos más valorados y enviados que el Diario CÓRDOBA inserta en su página web. En esta ocasión, con dos rotundos números uno: primer puesto de los artículos más valorados, y primer puesto de los más enviados. Gracias a tantos anónimos lectores.

6 comentarios:

Berlin dijo...

Y algún día, no muy lejano, nos tocará a nosotros. Espero no quedar en manos de la administración para que decidan sobre mi vida o mi muerte en un momento de desesperación mío o de mis hijas.

Éboli dijo...

Nuevamente muy bueno tu artículo de opinión de hoy. Por cierto, he leído el ¿? de Daniel Calero, la verdad, como soy mujer y feminista (o sea, mandona, machorra, tortillera... y demás lindeza que dice el tipo) no me entero bien de lo que realmente quiere decir, porque además de pesado de leer y aburrido a más, no argumenta las ideas, sólo se dedica a soltar sapos y culebras contra el partido que no le gusta y la gente del partido o gente que lo apoyan...incomprensible... por cierto, si ves a ese tipo por Peñarroya, dile que a lo mejor soy algo mandona ...si hay que serlo se es... pero de machorra y tortillera no me veo, vamos que me gusta un rato el género masculino. Por cierto, sí que tengo amigas geniales y estupendas que son lesbianas y les importa una leche lo que el tío este piense.

Anónimo dijo...

A mí este hombre de ma cierta lástima. Es un hombre mayor y no debe de haber andado muy bien de luces.
Lo que siempre encontraré injustificable es quien le presta papel donde verter sus "cosas".
Te lo intenté mandar donde me dijiste, pero ese fax no saltaba, sólo daba señal de llamada.
¡Ah! y el próximo martes volverás tú a ganarme en audiencia cordobil, ya verás. Jajaja.

Éboli dijo...

Importa quien gane? a mi no, para nada. Creo que si "gané" la otra vez fue porque el tema era de verdad sangrante. Lo bonito de todo esto es que dos del Guadiato ocupemos el ranking, da igual el primero, que el segundo, que el octavo, lo importante es que podamos expresar el sentir de una mayoría, o por lo menos eso es lo que intentamos. Un día tendremos que escribir un artículo hablando de los malos y las malas, y de como las redes nos unen en las mismas causas, cosa que si no existiera estaríamos como estábamos hace unos años, sin saber nada o casi nada los unos de los otros, y ahora, por lo menos yo, me siento mucho más acompañada en esta trinchera. Ahhh.... que sepas que yo he sido una de las que ha enviado tu artículo... como cada semana, por supuesto.

Picalcan dijo...

Felicidades a ambos. Recordad igualmente que nadie es profeta en su tierra. En la vecina, no se sabe.
En cuanto al ¿? de Calero, decir que yo tambien debo se mandona, machorra, tortillera... y demás. Hasta ahora no me he dado cuenta. Por cierto a mi me gustan las mujeres. Que lleva razón este tio, que soy todas esas cosas. Y solo por ser feminista.

Picalcan dijo...

Felicidades a ambos. Recordad igualmente que nadie es profeta en su tierra. En la vecina, no se sabe.
En cuanto al ¿? de Calero, decir que yo tambien debo se mandona, machorra, tortillera... y demás. Hasta ahora no me he dado cuenta. Por cierto a mi me gustan las mujeres. Que lleva razón este tio, que soy todas esas cosas. Y solo por ser feminista.