Antes, hace muchos años, me encantaba participar del Domingo de Ramos. Levantarme temprano, escoger un ramo muy bonito (de los primeritos, porque los que van quedando a última hora no estaban bien hechos o los habían desarmado con tanto manoseo) y esperar que me llegara un poco de agua bendita en la cara. Era bello sentir que algo me impulsaba, alguien infinitamente más fuerte y bueno que yo. Ahora crecí, y sin tomar en cuenta la gran crisis religiosa que estoy teniendo, simplemente me dio pereza ir a la iglesia.
En cualquier caso, conserva siempre esos recuerdos de infancia, de comienzo de primavera (bueno, en realidad en Chile será de comienzos de otoño), de comunidad y de familiaridad. En mi caso y actualmente prevalece el encanto de tomar imágenes durante una de las celebraciones más estéticas que conozco como es la Semana Santa.
2 comentarios:
Lindas fotos, me trajeron muchos recuerdos :)
Antes, hace muchos años, me encantaba participar del Domingo de Ramos. Levantarme temprano, escoger un ramo muy bonito (de los primeritos, porque los que van quedando a última hora no estaban bien hechos o los habían desarmado con tanto manoseo) y esperar que me llegara un poco de agua bendita en la cara. Era bello sentir que algo me impulsaba, alguien infinitamente más fuerte y bueno que yo. Ahora crecí, y sin tomar en cuenta la gran crisis religiosa que estoy teniendo, simplemente me dio pereza ir a la iglesia.
En cualquier caso, conserva siempre esos recuerdos de infancia, de comienzo de primavera (bueno, en realidad en Chile será de comienzos de otoño), de comunidad y de familiaridad.
En mi caso y actualmente prevalece el encanto de tomar imágenes durante una de las celebraciones más estéticas que conozco como es la Semana Santa.
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