Te invito a leer mi artículo de hoy en
Desfile ( Diario Córdoba - 17/07/2007 )
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Y aquí os dejo una imagen de alguien que, entre el público, asistió al desfile del 14 de julio en París. No sé quién es, pero tiene el honor de poseer las tres medallas más importantes de Francia:
-La Orden de la Legión de Honor, la más importante, con su característico crespón rojo.
-La Orden Nacional del Mérito, en azul.
-La Orden de las Palmas Académicas, en violeta (llamada también la Legión Violeta). Esta es la más antigua que pervive hoy en Francia (creada por Napoleón) y por ello se le reconoce cierta preeminencia. Por cierto, que me suena bastante.

8 comentarios:
¿A cuántos habrá matado pata tener estas medallas? ¿O a cuántos habrá ordenado matar para tenerlas? O cómo de bien habrá ordenado ¡FUEGO! para que se las den!
También me gustan los desfiles militares. Pero no me gusta la esencia del militarismo, que al fin y al cabo, es la de hacer la guerra. Sus aplicaciones pacifistas son una buena justificación al uso de las últimas décadas.
Una aclaración: las tres medallas son totalmente civiles, como habrás visto al leer el post.
Cierto, pero si no lo fueran tampoco iba a cambiar mucho nuestra apreciación...¿o si?
Yo soy de esos trasnochados que no tienen casi ningún complejo en tener opiniones propias y (lo peor) expresarlas en voz alta. Así, puedo decirte que, aun lamentando las guerras y otras etupideces humanas por el estilo, considero que sí es cierto que hay guerras justas. Y que, como en todo ente social y organizado, en el mundo de los humanos es bueno destacar y premiar a quienes luchan y arriesgan por los demás, y si hay que darles medallas por ejercer su oficio de militares, pues hay que dárselas.
Lo lamentable es cómo este gobierno, jugando al pacifismo, sigue participando en guerras encubiertas y ni siquiera tiene la decencia de distinguir a los que mueren en el nombre de todos.
En el nombre de todos también muere un albañil que está realizando una autovía o unos pisos de protección oficial. Y no hay medallas.
Jose, Jose.
Me suena un pelín demagógico eso último.
De todas maneras en mi artículo de ayer en el Córdoba ya indiqué que también demostraba patriotismo quien se levantaba a las seis de la mañana a poner ladrillos en una obra.
Ahora, que una muerte así, por lamentable y triste que sea, fuera en nombre de todos... lo dudo. Tampoco la de un profesor, o un médico, etc.
Morir en nombre de todos es morir cuando uno está defendiendo a todos o representando a todos en un momento determinado.
Al menos eso creo. Aunque se admiten más opiniones que enriquezcan el debate (aunque creo que voy a perder).
Como siempre, estoy en desacuerdo con Revertiano. Si un militar en zona de guerra tiene como misión llevar comida a quienes no la tiene ¿participa en la guerra? Si en vez de militar, pertenece a una ONG de esas de ... sin fronteras ¿también pertenece a uno de los bamdos de la guerra?
Lo que pasa es que hay que defender a quienes de verdad empezaron una guerra. Por cierto, ninguna guerra es justa , sobre todo para quienes la sufren.
A tu primer párrafo: eso es lo que estaban haciendo los soldados españoles en Iraq y os los trajisteis y encima decíais que España había participado en la guerra, ¡falsedad de falsedades!
Una ONG no representa a un país. Un ejército sí, van bajo una determinada bandera, con una logística oficial y estatal, unos transportes públicos o contratados por el Estado, etc. Lo siento, pero es así.
Insisto en que sí hay guerras justas. Son aquellas en las que el enemigo es un tirano: la I y la II Guerra Mundiales fueron guerras justas. Las guerras de los colonizados para liberarse de las potencias colonizadoras, y un largo etc.
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