A mí lo que más me mosquea de los McCann son las vacaciones y el peluche.
Esta pareja tiene arte, hay que reconocerlo; se han subido al trapecio del circo (mediático, añado) y ya no se quieren bajar. Y lo han hecho con arte, hasta el Papa los ha recibido. Yo no sé si son culpables o no de la muerte de su hija aunque la ropa les huela a cadaverina, que lo diga la justicia, y eso siempre que aparezca el cadáver, mientras tanto chitón por aquello de la presunción de inocencia. Pero las vacaciones, qué tío/tía, cómo se lo montan. A ver, ¿están de baja por depresión? ¿se han pedido una excedencia? Yo los veo todo el día en la tele, con un coche distinto (ya les he identificado un Renault, un Volkswagen y un BMW) saliendo de casa, hablando por la ventanilla del auto como la Pantoja y el resto de la piara esa de la telebasura, que hablan siempre con el cristal a medio bajar. Los veo guapos, rubios, ingleses, encima médicos, o sea con todo para triunfar en la vida, y todavía de vacaciones a estas alturas de la depresión postvuelta. Y con el peluche en la mano.
Yo no sé si la mataron de pensamiento, obra u omisión a la niña, pero que son culpables de darle a la criatura habitualmente el orfidal sí: el ADN de unos cabellos lo ha cantado muy clarito, por lo que si no asesinos, un poco canallitas sí que son. Y encima aún de vacaciones.
Pero no pierdan de vista el peluche. Los cinéfilos diríamos que la solución al caso está en el peluche que la mamá no deja ni un momento, ¿que no?, véanse otra vez “La noche del cazador” (Charles Laughton, 1955) con aquel maravilloso Robert Mitchum. La clave estaba en el peluche.
______________________
El peluche ( Diario Córdoba - 18/09/2007 )
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Existe una pelicula cuyo argumento no tiene nada que ver con esta terrible historia pero su titulo le viene como anillo al dedo, "El secreto de los McCann McCann".
Pues es cierto, y además la echaron la semana pasada. Desde luego, no sé si serán culpables; pero se han embolsado un millón de euros, según creo, y como dice Alberto, llevan unos pocos meses sin dar un palo al agua. No me gusta hacer juicios paralelos; pero la actitud de este matrimonio no me parece la correcta. Cuando a alguien le pasa algo así, no tiene ganas de salir en televisión, pues su sufrimiento es muy grande.
Publicar un comentario