En la implantación del carnet de conducir por puntos, algo en apariencia tan prosaico, subyace una auténtica derrota del Estado. Esta medida viene a sumarse a otras anteriores que denotan, en mi opinión, una quiebra enmascarada de la autoridad, o de la capacidad de ejercer la autoridad misma. El pueblo llano le inventó a esto hace muchos siglos un refrán o un proverbio "pagar justos por pecadores". Y eso es lo que la autoridad del Estado, y de ahí para abajo las autoridades regionales y locales, vienen haciendo desde hace un par de décadas, hacer pagar a justos por pecadores.
Las calles y avenidas de las ciudades ya están llenas de lo que llaman "bandas sonoras", badenes en pasos de cebra y otros muchos artilugios que molestan a todos y que no demuestran sino la incapacidad de las autoridades de echarle el guante y hacerle pagar de verdad a quienes infringen con peligrosidad y alevosía las normas. ¡Si conducir bebido, o drogado, es muchas veces incluso un atenuante! Por eso esta medida de castigo generalizado me suena a cuando en una clase el profesor amonesta por llegar tarde al alumnado que suele ser puntual ¡cuando precisamente los que se retrasan no están presentes porque aún no han llegado!
Este hacer pagar a justos por pecadores será, una vez más, inútil. En las vías urbanas los infractores siguen saltándose semáforos, esquivando bandas sonoras o volando sobre badenes. Y en los países que nos preceden en el carnet por puntos ha aumentado la gente que conduce sin permiso y sin seguro. Esto es un brindis al sol.
JUSTOS POR PECADORES ( Diario Córdoba - 04/07/2006 )
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1 comentario:
En resumen. Esta medida de los puntos está hecha para recaudar más. En eso, de acuerdo.
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