25 julio 2006

Normas elementales de intervención en los blog (Tema: todos son bienvenidos)

Últimamente asisto con decepción, en otros blogs de amigos o admirados personajes (como Libertariano o Vicente Luis Mora), a la incursión de los llamados "trolls" o comunicantes anónimos que dejan mensajes cargados de insultos, injurias, dascalificaciones personales e incluso calumnias.

Este blog no ha sido ajeno a ello. A veces cuando alguien lee críticas que no le gustan sobre un tema ante el que es especialmente sensible, opta por dar bastonazos a diestro y siniestro, sin caer en la cuenta que lo inteligente es intentar rebatir lo que allí se dice con argumentos igualmente inteligentes o irónicos, o cáusticos, pero siempre dentro de las normas.

Cada uno de los propietarios de esos blogs que conozco ha optado por una solución diferente para echar a los "trolls" de sus blogs: moderar (es decir, leer antes de publicar) todos los comentarios recibidos, rechazar los anónimos, o utilizar cualquier otra herramienta al alcance del propietario del blog. Es triste que esto tenga que pasar, porque moderar los comentarios enlentece la aparición de estos y hace que se pierda viveza en las respuestas. Pero es inevitable.

En mi caso, incapaz como soy de rencores u odios, tras recibir "palabras indebidas o no argumentadas" que elimino y luego critico sin piedad por estar en mi derecho (no sin antes haberlas guardado y archivado con el número IP del ordenador de procedencia, lo cual es realmente fácil, en vista a posibles reclamaciones judiciales si fuese necesario) soy capaz de volver a admitir al descarriado siempre que rectifique su actitud, aunque este siga presentándose como anónimo (es preferible que todo el mundo se identifique).

Sobre este interesantísimo particular acerca del uso de las tecnologías de la información y comunicación, recomiendo la lectura del enlace siguiente: se trata de la inteligentísima explicación dada por el escritor cordobés Vicente Luis Mora a su medida de moderar los comentarios recibidos en su blog. También es muy interesante la lectura de los comentarios que dicho escritor ha recibido al respecto en dicho post. Entre otras cosas, Mora dice algo que debe ser elemental: un blog es como la casa de uno, donde los invitados deben mostrar un respeto civilizado con el dueño de la vivienda y con respecto a los otros invitados. El propietario, si quiere, puede andar desnudo por su casa, pero a la vez puede exigir que sus invitados vistan con la más rigurosa etiqueta, pues él dicta las normas.

Un saludo. Todos son bienvenidos, incluso quien en algún momento haya mostrado antes sus vísceras que sus razonamientos.

4 comentarios:

Picalcan dijo...

Lo del respeto y la civilización es como el valor en el ejercito que se supone y en muchos casos te sorprende lo poco que son utilizadas esas dos virtudes. Fundamentalmente por quienes han perdido la razón. No digo que no la tuvieran, pero con su desafortunada actuación la pierden y normalmente ya nunca la recuperan.
Esperemos que no sea el caso.

¿? dijo...

Yo por suerte aún no he tenido trolls en mi blog y llevo casi un año.
¡Si es que ser profesor crea muchos enemigos!jajajjajajaja!!!!!
Ya leí hace tiempo ese artículo de Vicente Luis Mora, y lleva toda la razón; a mí el día que me ocurra lo eliminaré sin piedad que para eso soy el dueño del blog!!!!

Anónimo dijo...

Yo por suerte aún no he tenido trolls en mi blog y llevo casi un año.
...
Ya leí hace tiempo ese artículo de Vicente Luis Mora, y lleva toda la razón; a mí el día que me ocurra lo eliminaré sin piedad que para eso soy el dueño del blog!!!!

Liliana Sáez dijo...

Moderar es lo mejor. Proteges tu blog (tu casa) y admites a quienes quieres que la compartan. Si hay que esperar a que abras la puerta, pues bueno, no importa.