Releo el antiguo diario que escribí mientras realizaba un viaje por Inglaterra de julio a agosto de 1993, y vuelvo a contemplar las diapositivas de entonces. La magia del recuerdo se materializa con todo su acompañamiento de olores, sabores, la sensación del viento más que fresco en el rostro por las calles, el reencuentro con amigos queridos que no has vuelto a ver, su aspecto de entonces.
Recuerdas cómo la policía os desalojó de un Garfunkel´s en Whitehall, a trompicones, porque se había detectado un paquete en la bandeja de un coche y casi os llevan en volandas hasta la Royal Opera House y el Covent Garden. Y cómo en cierta ocasión los trenes no se detenían en el importante nudo del metro de Euston porque otro bulto sospechoso había sido detectado en un pasillo. O cómo uno de tus acompañantes se había dejado olvidado un bolso de viaje en la estación de Coventry y tuvisteis que llamar inmediatamente desde Leamington Spa para que no cundiera la alarma, y en menos de dos horas se hubo recuperado el bolso gracias a la amabilidad y eficiencia británicas.
Este verano vuelve a ser Londres y toda Inglaterra una estación de trenes que no se detienen, aviones que no aterrizan, equipajes a los que no se les permite viajar.
No merecen esta situación los británicos, ni nadie en Europa. Ellos en particular, y Europa en general, son generosas con refugiados y apátridas de todo pelaje, quienes suelen rehacer su vida con la oportunidad de ser felices.
Pero más me duele que el miedo visite hoy Inglaterra, el país de la gente amable, cálida, autosatisfecha y luchadora.
INGLATERRA ( Diario Córdoba - 15/08/2006 )
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2 comentarios:
nunca me gustó "la pérfida Albión".
Creo que las opiniones que cada uno tenemos sobre los distintos países pueden ser objeto de un post uno de estos días, o ahora mismo. Os invito a participar.
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