21 junio 2007

Apellidos inconvenientes: de toros e inmigración

Leo en algunos blogs de amigos la que se ha montado en Barcelona a la salida de la corrida de toros en la Plaza Monumental, donde triunfó el matador José Tomás en su reaparición.

En la puerta, un grupo de ecologistas y antitaurinos hizo sentir su protesta por la fiesta nacional, sobre todo en unos momentos en que algunos grupos radicales catalanes quieren prohibir la fiesta en Cataluña por considerarla una salvaje manifestación tribal de "los españoles".

Esta gente, claro, no recuerda que el toro-tótem, la adoración del toro, la muerte ritual del toro en definitiva, fue y sigue siendo algo común a muchos pueblos del Mediterráneo, incluyendo a Cataluña (la Monumental de Barcelona estaba a reventar, con un llenazo hasta la bandera y colgado el cartel de "no hay billetes").

Respeto la vida, y me contradigo porque me gusta la fiesta de los toros por tantas cosas que han escrito muchos desde siempre: es un espectáculo, un recuerdo ancestral y visceral de cosas ya olvidadas, y por su magia y colorido. También considero una barbaridad matar animales de esa forma. Tampoco me gustan las fiestas de pueblo en las que le arrancan la cabeza a las gallinas, o la caza del zorro, la cabra que es arrojada desde un campanario, los toros con bolas de fuego en los cuernos, las ocas sobre alimentadas para hacer paté de foie, etc., etc., etc.

No estoy de acuerdo con nada de eso, pero si tengo oportunidad me acerco a ver alguna corrida a la plaza de Belmez, donde he visto algunas. ¿Por qué? No lo sé.

Pero me voy del tema: apellidos inconvenientes.

Resulta que una de las más enardecidas opositoras a la fiesta de los toros es la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. No sé si sabe que la ciudad de Narbona (Narbonne) se encuentra en una zona del sur de Francia donde se idolatra a la fiesta de los toros (además de en Nîmes, Dax, en Arles y otros muchos lugares). Ya está el primer apellido inconveniente.

Hay otra alta funcionaria, Consuelo Rumí, Secretaria de Estado de Emigración e Inmigración, cuyo apellido, "rumí", es el término árabe que de forma despectiva han utilizado siempre los musulmanes para referirse a los cristianos. Parece que la palabra viene de "Roma (capital de los cristianos).- romí.- rumí" (en árabe el habitante de un lugar se expresa con el sufijo "-í", como en "andalusí", por ejemplo, y la "u" se explica porque el árabe clásico no tiene la "e" ni la "o", sólo "a", "i" y "u"). Otro apellido poco conveniente para alguien que forma parte de un gobierno beligerante con los católicos y que debe atender las constantes oleadas de inmigrantes musulmanes que llegan a Europa a través de la muy permisiva España.

1 comentario:

Bermauntier dijo...

Muy interesante eso de los apellidos, que fuerte eso de Rumí, ¿no? Se nota que casi ya has acabado las clases.
Lo de los toros... ni me gustan, ni me han gustado, aunque algo he visto, pero esto de Barcelona fue de vergüenza.