23 junio 2007

Recomendación: la segunda novela de Francisco A. Carrasco, "La maldición de Madame Bovary" (Huerga y Fierro)

El catedrático José Cobos Ruiz glosa hoy en el Diario CÓRDOBA el libro "La maldición de madame Bovary" (Ed.: Huerga y Fierro), segunda y por el momento última novela del periodista Francisco A. Carrasco, Jefe de Opinión de dicho diario y que ya publicó en 1999 el magnífico libro de relatos "El insoportable silencio del viajero y otros silencios" (Ed.: Huerga y Fierro).

Esto dice José Cobos Ruiz de la nueva novela de Francisco A. Carrasco:


Escribir sobre un libro siempre es tarea grata para quienes nos dedicamos a tan noble arte, si bien más aún lo será cuando el autor resulta ser un entrañable amigo, tal y como es el caso de Francisco Antonio Carrasco (Belalcázar, 1958). Tras siete años de silencio creativo, ya que su última entrega, El silencio insoportable del viajero y otros silencios , data de 1999, publica también en Huerga & Fierro un nuevo libro de cuentos: La maldición de Madame Bovary .

El autor ha dividido su obra en tres partes que guardan entre sí una perfecta simetría: mientras que la primera y la tercera están integradas cada una de ellas por un único relato extenso, la parte central la componen cinco piezas de tamaño más breve. Todos los cuentos, sin embargo, aparecen unificados -lo que se refleja tanto en el paisaje como en los personajes- por la presencia de una misma atmósfera asfixiante y opresiva: la de aquellos años terribles por los que transcurrió la inmediata posguerra española (uno de los textos se titula, significativamente, 1941 ). En el relato que da título al volumen, Carrasco acierta a expresar con justeza el estrecho maridaje que en el narrador--protagonista se produce entre sus dos grandes pasiones: el amor y la literatura. Su biografía experimenta un giro decisivo de la mano de quien va a jugar un papel central en su niñez: doña Bárbara, joven viuda que en su pueblo natal le va a ir descubriendo en sabia y sutil progresión las maravillas que ocultan los libros y las mujeres. Asfixiada por el ambiente intolerante de aquellos años, simbolizado en la obra por el cura don Jesús, doña Bárbara --como una nueva Madame Bovary-- se ve obligada a sobrevivir espiritualmente en condiciones adversas, hallando en el joven narrador una especie de válvula de escape que finalmente se verá obturada por la presencia agobiante de don Jesús y su férrea vigilancia ante cualquier asomo de espontaneidad. La forzada marcha de aquella del pueblo no cegará sin embargo en el narrador su amor por la literatura, en la que verá sublimados en parte los requerimientos de su otra gran pasión -ese amor entre reverencial y temeroso que experimenta hacia doña Bárbara y hacia las mujeres en general--. En las piezas más breves que componen la segunda parte del libro se recrean diversas escenas de posguerra, en las que el hambre y la miseria van a ocupar gran parte de la escena. En la breve viñeta navideña, de sólo dos páginas, titulada Nochebuena , vemos cómo el autor huye elegantemente del burdo maniqueísmo al que podía haberse dejado conducir, colocando en el retrato que nos hace de un sargento de la Guardia Civil una pincelada de humanidad. En Cosas de juego se describe la trayectoria de un terrateniente venido a menos que se gana la vida con el póquer, al que sacrifica todo aquello que, sin él saberlo, podría dar un sentido verdadero a su turbia existencia. En Un cementerio en llamas se narra una página cualquiera de esa guerra enormemente desigual que mantuvieron en esos años aquellos que se echaron al monte y las fuerzas del orden; pero aquí la lucha ideológica se va a ver superpuesta y tamizada por la historia de una venganza personal entre el tío del narrador y un guardia civil. Memorial de atardeceres es la narración de un desgarro: la "historia de amor" entre niños de clases sociales contrapuestas, consentida por los mayores en tanto es considerada un simple juego, resulta brutalmente sofocada cuando el juego intenta transformarse en realidad. En 1941 se indaga en la prehistoria --llena de cinismo y engaños-- de algunas de las fortunas que se labraron a raíz de nuestra Guerra Civil. La última parte del libro la ocupa el relato Las lágrimas de Adrián . Es el único que escapa al marco ambiental antes descrito (la posguerra y sus secuelas). Otra nota que lo caracteriza es el uso, en su estructura, de ciertos elementos de la narrativa detectivesca, si bien la investigación del crimen, una violación no consumada, se ve conducida finalmente al terreno pantanoso del extravío y de la locura.

Todas las piezas forman una unidad de lo más armoniosa; no solo por la atmósfera que comparten, sino por la presencia en todas ellas de un lenguaje ajustado y sin retóricas vanas, en el que las frases acompañan a la narración sin entorpecer nunca su desarrollo, desvelando con su elegante fraseo las sombras terribles de un tiempo felizmente lejano. Y todo ello, además, muy bien envuelto en una cuidada edición, en la que las citas también se constituyen en un protagonista más del relato. Leer este conjunto de narraciones, como bien afirmara mi siempre admirada Rosa Luque , es "como abrir, no sin cierto rubor por la intromisión, una de aquellas latas de latón donde las familias apilaban sus grandezas y miserias en forma de fotografías ya de color sepia". Y es que Paco Carrasco, con las palabras precisas, ha sabido rehacer todo un ambiente vivido por él mismo durante buena parte de su niñez, como una crónica amarga de la sociedad franquista que muchos pudimos conocer con una mayor profundidad. Un libro, pues, bien escrito, como corresponde a un periodista de raza con más de veinte años de ejercicio en nuestro diario CORDOBA, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, y al que deseo el mayor de los éxitos editoriales, ya que espero no sea el último y más pronto que tarde vuelva a deleitarnos con otra entrega como la que acaba de ver la luz. Les recomiendo la lectura de La maldición de Madame Bovary para las próximas vacaciones.

La maldicion de madame bovary ( Diario Córdoba - 23/06/2007 )

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